sábado, enero 12, 2008
domingo, marzo 11, 2007
El queso de 110 euros.
Últimamente ando liadillo, y cuando uno anda liado tiene poco tiempo para pensar y se abandona. En mi caso me he abandonado a la cerveza Voll-Damm y al queso gouda. Y lo de este queso me trae de cabeza.
La porción que veis pesa 390 gramos y cuesta 4.66 euros en el Carrefour, he buscado cuál es el tamaño real de un queso gouda pero no he encontrado referencias al respecto en la red así que recordando mis viejos tiempos de ingeniero de obra me he decido a hacer un cálculo al estilo Fermi es decir, a ojo de buen cubero.
He supuesto que la porción de queso se corresponde a un arco semicircular completo de unos 15º. ¿Porqué 15º?, pues porque me ha parecido más o menos la mitad del ángulo más agudo de un cartabón que tiene 30 grados.
Para llegar a los 360 grados de una circunferencia, es decir del queso completo, me hacen falta por tanto 24 porciones (15º x 24 = 360º) por lo que multiplicando me sale que el quesito gouda debe andar por los 9,5 kg (aproximadamente) y la friolera de 110 euros.
De momento lo seguiré disfrutando en porciones.
Sonando - Fat Children de Jarvis Cocker otro descubrimiento gracias a la marmitácora.
Categoría Cosas de casa, Te importa si digo una tontería
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lunes, octubre 30, 2006
La mosca.
El domingo pasado se nos coló una mosca en el coche. Al principio no le dimos demasiada importancia. Cuando se posaba en la ventanilla la bajábamos a ver si la dichosa mosca salía del coche pero después de repetir el gesto doce o trece veces nos dimos cuenta de que esta mosca era especialmente molesta o cojonera como también suele decirse.
El cuarto día la mosca dejó de ser una simple mosca para convertirse en una más del panorama familiar así que decidimos darle un nombre que en realidad fueron tres, la puta mosca, la mosca de los cojones y, con p delante por imposición de m, el menos efectista pero igualmente cariñoso la mosca de las narices.
El sexto día se me empezó a agotar la paciencia y empecé a preocuparme por la longevidad de las moscas pues, según mis cálculos iniciales, la mosca ya debería estar muerta pero allí seguía más cojonera que nunca. También se me ocurrieron algunas soluciones “imaginativas”, pero a m no le convencía meter un pegote de mierda en el coche.
Decidí documentarme, dicen que es bueno conocer a tu enemigo, y así descubrí que ese pequeño animalito de la clase de los insectos y que conocemos dependiendo del momento como mosca, mosca de los cojones, la puta mosca o me cago en la madre que parió a paneke, se llama en realidad mosca doméstica (en inglés housefly).
Lo que leí no me tranquilizó en absoluto, resulta que las moscas tienen una longevidad muy variable dependiendo de la temperatura y en verano pueden vivir tan sólo de 7 a 10 días, pero no decían nada del otoño.
Y amén de otras cosas muy interesantes, sin duda, el descubrimiento más preocupante sobre las moscas, ¿cómo se me podía haber pasado por alto? era que la mosca, si era hembra, podía estar preñada. Resulta que las moscas se aparean una única vez y almacenan el esperma que van utilizando para varias puestas. Es decir que la perra (me refiero a la mosca) podía estar en estado de buena esperanza, y yo sin saberlo, bendita ignorancia.
El séptimo día no cogimos el coche, pero mentiría si dijera que no pensé en bajar al garaje para ver como seguía y comprobar si había parido.
El octavo día tenía prisa, subí al coche y arranqué con un gesto mecánico. Cinturón, luces, primera, todo a la izquierda para salvar la columna y luego de nuevo todo a la izquierda para embocar la salida del garaje. Al salir a la calle a la izquierda y de nuevo la primera a la izquierda, luego la primera a la derecha y en el semáforo a la derecha. Tras unos tres kilómetros rotonda, salida en dirección Badajoz, segunda salida de nuevo en dirección a Badajoz, dos kilómetros e incorporación a la nacional V.
Cuando llevo unos kilómetros, de pronto me doy cuenta, ¿dónde estaba la mosca?, al cabo de un tiempo, me hago a la idea, la mosca se ha ido. La verdad es que fue una sensación agridulce al fin y al cabo en 7 días se le puede coger mucho cariño a una mosca y lo peor es que la perra se había ido sin despedirse.
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domingo, agosto 20, 2006
¡Dios mío, está lleno de hormigas!
Ayer volvimos de vacaciones después de 29 días de descanso. Creo que nunca había pasado tanto tiempo sin que ninguna persona humana pasara por mi casa así que m y yo abrimos la puerto con un rictus de intranquilidad.
En general la casa estaba como la dejamos solo que ocupada por unas miles de hormigas que habían abierto una vía Apia entre la cocina y el baño. Que al tamaño de las hormigas y dada la longitud de mi pasillo es como si nos juntamos unos colegas y nos vamos de Mérida a Fuenlabrada uno detrás de otro y volvemos.
Tras unos momentos de debilidad hemos conseguido dominar la situación (debo reconocer que m se ha revelado como una excelente hormiguicida) así que os daré uno consejos para acabar con una plaga de hormigas en vuestro piso:
- Insecticida. Asegúrate de que también mata hormigas porque no todos lo hacen. Básicamente lo reconocerás por el precio, es jodidamente más caro matar hormigas que matar mosquitos.
- Paciencia. No te creas que es pulverizar y cantar. Una vez pulverizadas deberás barrer miles de cadáveres y fregar el suelo porque los mata hormigas son tremendamente grasos.
- Aprende a convivir con ellas. En un día no puedes matarlas a todas. Nunca sabrás en que remotas montañas o lejanos desiertos se pueden ocultar las hormigas, durante unos días reaparecerán así que acostúmbrate a compartir la casa con ellas durante unos días.
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domingo, julio 09, 2006
Algoritmo de ordenación doméstico.
He decidido poner en práctica un nuevo algoritmo de ordenación en mi casa. Ni burbuja ni quicksort ni leches, es algo mucho más simple:Sea n el número de cosas que pones en medio un momento cualquiera, asegúrate de, en ese mismo acto, colocar n + 1 cosas.
Según mis previsiones más optimistas, de ponerlo en práctica, al cabo de una serie de "actos" tu casa estará tan ordenada que tu madre se sentiría orgullosa de tí.
E incluso, en algunos casos, podrías compartir con ella unos espaguetti bolognesa en el suelo de la cocina, aunque ese extremo es algo más complicado de alcanzar y lo dejaremos para una fase II.
De momento he decidido darle el nombre de "domestic simple sort" y lo libero bajo condiciones de uso creative commons como todo el contenido de este blog.
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lunes, julio 03, 2006
La cerveza sin alcohol de un líder de opinión.
Entre las necesidades básicas de todo líder de opinión está una buena cerveza sin alcohol. Como me ha señalado más de un buen amigo, si empiezas a beber cerveza a las 6 de la tarde, a las 7 tu liderazgo corre serio peligro.
Sin embargo, si sois "aficionados" a la cerveza sabréis lo difícil que es encontrar una "sin" que no sepa a rayos. Pues bien amigos, puedo aseguraros que he encontrado una "sin" que resiste la comparación a la auténtica cerveza (bebida de dioses), y no es otra que Kaliber de Guinnes.
Disclaimer: no tengo nada que ver con Guinnes ni con Kaliber, animal al que nunca he montado. He dudado mucho sobre si escribir o no este post, pero es exactamente el tipo de información que a mi me hubiera gustado encontrar.
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sábado, marzo 18, 2006
La señora de la limpieza.
Hoy ha llamado Sofía para decir que este miércoles no podrá pasar por casa. Esta vez tenía naúseas.
Sofía es la señora a la que pagamos por horas para que limpie la casa. Al principio también le pagábamos por planchar pero tras el primer el día m dijo una cosa era planchar y otra lo que hacía Sofía y que ella se negaba a pagar por eso.
Yo no estaba totalmente de acuerdo, la verdad es que las camisas no las dejaba muy bien, pero alguna arruga quitaba y psicológicamente yo llevaba una camisa planchada, pero es mejor que estas decisiones las tome m.
Un día Sofía dijo que estaba embarazada y fue la última vez que la vimos. A la semana siguiente no pudo venir porque tenía que ir al ginecólogo, la siguiente se encontraba mal y la otra nosotros no estábamos en casa, entonces perdí la cuenta pero cada semana m o ella se llaman para poner alguna excusa.
Supongo que algún día ella o m acabarán con esta situación absurda, hasta entonces, Sofía es la señora a la que pagamos por horas para que limpie la casa. Aunque ella no la limpie y, desde luego, nosotros no le paguemos.
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lunes, marzo 13, 2006
Acuérdate de la bolsa.
Desde muy pequeño comprendí que si quería ganarme a mi madre, no debía olvidar poner una bolsa nueva siempre que sacara la basura.
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viernes, febrero 24, 2006
La bombona me ha salido pocha.
Un día cualquiera, hace ya un tiempo, cuando vivía justo encima de un Supercor (Supermercados el Corte Inglés) estaba haciendo una ensalada cuando de pronto (minuto 0) se me ocurrió echarle un aguacate. Dada la proximidad del supermercado, en 10 minutos ya había bajado y estaba de vuelta casa con el carísimo aguacate, porque de Supercor se podrán decir cosas buenas pero que desde luego no que sea barato.
Pues bien según abro el aguacate, más menos en el minuto 11 me doy cuenta que el frutero (porque allí la fruta te la da el frutero) me ha dado una pieza completamente pasada. Supongo que si en lugar de un aguacate hubiera sido una pera, no le habría dado tanta importancia. Pero dado que en la frutita me había gastado casi un 1% de la nómina y que ni siquiera la había escogido yo mismo debo confesar que pillé un pequeño mosqueo.
Total que decidí coger el susodicho, bajar de inmediato a Supercor y reclamar un cambio o la devolución de mi dinero. En el minuto 13 sostenía el pocho aguacate delante de la nariz del frutero, en el 14 tenía mi nuevo aguacate que esta vez el frutero me dejó tentar y en el 16 había recuperado los 29 céntimos de diferencia entre esta pieza y la anterior porque pesaba un para de gramos menos.
No voy a ir más allá del minuto 19 en el que estaba troceando el nuevo y perfecto aguacate en mi ensalada, más ancho que largo por el trato recibido, algo por otra parte un poco absurdo, porque me habían hecho bajar dos veces, pero en fin, esos extraños mecanismos de autosatisfacción tiene la mente humana.
El caso es que ahora que no vivo encima de un Supercor he recordado esa experiencia cuando hace muy pocos días según me duchaba con agua caliente (minuto 0) de pronto comienza a templarse el agua y en menos que canta un gallo, es decir, más o menos en el minuto 1, me está cayendo el agua helada, porque se me ha acabado el butano.
Por si no estáis habituados a lidiar con el butano, os diré que normalmente la bombona te avisa cuando se gasta y es raro que no te de tiempo a terminar la ducha más o menos calentito. Además, cuando llevas unos meses usándolas, desarrollas un sexto sentido que más o menos te advierte de cuando se va a acabar la bombona.
El caso es que sin duda esta bombona me había salido rana porque ni el sexto sentido ni la bombona me habían advertido que la ducha se iba a convertir en un infierno helado (quizá suene un poco dramático pero recordad que estamos en invierno). Pero claro a ver con cara me voy al butanero y le digo que la bombona me ha salido pocha.
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lunes, febrero 13, 2006
25.000 duchas por banda.
Si vives 80 años te duchas el 85% de esos años y de cada año te duchas el 95% de los días, a lo largo de tu vida vas a repetir esa operación casi 25.000 veces, así que no me digas que te parece extraño hacerlo siempre de la misma forma.
De hecho si ahora mismo tengo 30 años y me ducho diariamente desde los 10 llevo unas 7.000 duchas lo que me convierte en un veterano pero también me deja unas 18.000 duchas por delante, es decir, toda una vida y unas posibilidades de optimización casi infinitas.
En fin, el caso es que hace ya un tiempo, pero no demasiado, hablaba con unos compañeros de trabajo sobre rutinas diarias y entre las que yo confesaba estaba mi rutina de la ducha.
Cada vez que me ducho, siempre por la mañana, mi cuerpo queda mentalmente dividido en cuatro partes independientes: extremidades inferiores, partes medias (o pudendas), tronco (incluyendo brazos) y cabeza.
Con cada una de las partes sigo un proceso específico estudiado y optimizado a base de miles de repeticiones:
1. Primero me lavo las piernas, empezando por el pie izquierdo, pierna izquierda, pie derecho y pierna derecha.
2. Sigo con la parte media, pudenda, noble u otros muchos calificativos sobre la que no voy a entrar en detalle mas allá de que no descuido la higiene.
3. Más arriba y también más tarde, continúo con el tronco de la siguiente forma, primero el pecho y hombros (primero el izquierdo y luego el derecho), sigo con la espalda y termino con la tripa a la que prefiero llamar abdomen porque parece más atlético.
4. Finalmente, me queda la cabeza que concluyo con un par de operaciones simples: pelo, orejas y cara.
Esta es una rutina fija y estudiada que sólo varío si la noche anterior he sido malo y la resaca me hace tropezar en alguno de los pasos o si no me ducho en mi lugar habitual y debo cambiar la derecha por la izquierda debido a la orientación de la ducha con respecto a las paredes.
Evidentemente, si sigo una rutina en la ducha, también la sigo con el secado que se repetirá unas 25.000 veces a lo largo de mi vida y que por tanto también es digno de atención, pero no voy a entrar en este tema, de hecho aún me quedan 18.000 secados por delante (ya sabéis, toda una vida) y habrá oportunidades de contarlo en otro momento.
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